MILLA 200

EL TRABAJO CON CANCILLERÍA


Control de pesca, soberanía y la OMI


La articulación entre la Prefectura Naval Argentina, a través de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre, y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto (o Cancillería) se puede abordar desde tres actividades:

1) La participación de la Prefectura en la Organización Marítima Internacional (OMI).
2) El monitoreo y análisis de la actividad pesquera llevada a cabo por flotas distantes.
3) El trabajo interdisciplinario para el fortalecimiento de los principios soberanos en el Atlántico Sur.

La OMI es el organismo de las Naciones Unidas responsable de establecer políticas globales, recomendaciones y directrices relacionadas con la seguridad y protección de la navegación y de la prevención de la contaminación del mar por buques que realizan navegación internacional. La Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la Prefectura participa, a través de una agenda preestablecida, en diferentes comités del organismo; de esta manera, se genera una interrelación respecto de los documentos y las posiciones que Argentina debe adoptar en cada oportunidad.

El Subcomité de Navegación, Comunicaciones, Búsqueda y Salvamento (NCSR - por sus siglas en inglés), es el ámbito donde la Dirección posee mayor protagonismo en virtud de la especialización de los temas abordados. Allí se tratan situaciones relativas a la navegación y las comunicaciones, incluidos el análisis y la aprobación de las medidas de organización del tráfico marítimo y de los sistemas de notificación para buques, las prescripciones de transporte, las normas de funcionamiento de equipos de navegación y comunicaciones, el sistema de identificación y seguimiento de largo alcance de los buques (LRIT - por sus siglas en inglés) y el desarrollo de la navegación electrónica.

También se trabaja en cuestiones de búsqueda, salvamento y en el Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima (SMSSM), incluido el reconocimiento de los proveedores de servicios. Asimismo, reportan al NCSR dos grupos mixtos de trabajo, el Grupo “OACI/OMI” sobre la armonización de los servicios aeronáuticos y marítimos de búsqueda y salvamento, y el Grupo “OMI/UIT”, conformado por expertos sobre radiocomunicaciones marítimas.

En el caso de la actividad pesquera llevada a cabo por flotas distantes, la coordinación con Cancillería se integra de diversas formas. En primer término, en las tareas de monitoreo y seguimiento de buques de interés dentro del área adyacente al límite exterior de la ZEEA (Zona Económica Exclusiva Argentina), especialmente de aquellos barcos pesqueros que operan lejos de sus puertos de origen.

En caso de producirse procedimientos, acorde los protocolos vigentes, en los que se capturan buques pequeros extranjeros operando ilegalmente dentro de aguas soberanas argentinas, la Cancillería Argentina interviene en el marco de sus competencias. En este marco, se destaca el Caso Hua Li 8 como un emblema.

El accionar, la presencia permanente de la Prefectura y su experiencia única en el control de la ZEEA permitieron comprender que ya no es imprescindible la captura física del buque infractor, ya que se generaron herramientas jurídicas y de cooperación internacional necesarias para hacer responder al buque por la infracción y el delito cometido.

El progresivo desarrollo tecnológico y de las fuerzas productivas de las sociedades, ha propiciado una fuerte transformación del medio marino, cuyo resultado es un espacio marítimo fuertemente humanizado, articulado con el espacio terrestre del que en cierto modo depende, dando lugar a un escenario muy complejo. La Prefectura Naval Argentina asume y acompaña estos nuevos desafíos. Entender la concepción y responsabilidad del dominio marítimo, esforzándose para detectar posibles conductas negativas para los intereses de la Nación, implica estar a la altura de los nuevos tiempos, priorizar los intereses y los espacios nacionales acorde a las competencias propias de cada Institución.

La División Dominio Marítimo de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre, lleva a cabo una tarea orientada en esa dirección. Anualmente monitorea, en promedio, la actividad de más de 800 buques, entre nacionales y extranjeros, a fin de entender e identificar aquellas conductas que podrían afectar los intereses nacionales.

Se destacan en esta actividad, el monitoreo de barcos que operan con apoyo logístico desde puertos de la región, el análisis de las operaciones STS (ship to ship o barco a barco) por trasvase de cargas de productos de mar en la zona adyacente a la ZEEA o por abastecimiento de combustible, agua potable o relevos de tripulaciones, entre otras acciones.

En materia estrictamente de fiscalización de la actividad pesquera, la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre a través del Departamento Policía Auxiliar Pesquera, integra el Consejo Asesor establecido por el Convenio sobre la Conservación y Desarrollo de los Recursos Ícticos de los Tramos Limítrofes de los Ríos Paraná y Paraguay en el marco de la Comisión Mixta argentino-paraguaya del Río Paraná (COMIP); organismo creado en 1971 entre las repúblicas de Argentina y Paraguay que tiene como objetivo el “estudio y evaluación de las posibilidades técnicas y económicas del aprovechamiento de los recursos del río Paraná en el tramo limítrofe entre los dos países, desde su confluencia con el Río Paraguay hasta la desembocadura del Río Iguazú”. En ese marco, la Prefectura trabaja coordinadamente con Cancillería en actividades de control pesquero, en aspectos relacionados a la navegación en estos ríos y en trabajos coordinados con la Autoridad Marítima paraguaya.

La tercera actividad, se refiere a la coordinación entre la Prefectura Naval Argentina y la Cancillería en cuestiones inherentes al afianzamiento de la soberanía argentina en el Atlántico Sur.

Todos los buques, argentinos o de bandera extranjera, que tengan intención de transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y puertos ubicados en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, deben gestionar una autorización del Estado Nacional, acorde lo establece el decreto 256 de 2010.

Desde la implementación de este procedimiento, el tráfico entre ambas zonas geográficas (área continental e insular de la República Argentina), es monitoreado, analizado y registrado por la Prefectura Naval Argentina a través del Servicio de Tráfico Marítimo, en virtud de su rol como responsable de la aplicación de la norma mencionada.

El proceso puede desembocar en dos vías: la primera, donde los buques que solicitan en forma espontánea autorización a Prefectura para dirigirse con destino a las Islas Malvinas; en ese caso se exige que en la solicitud figure el destino como “Puerto Argentino, Islas Malvinas, República Argentina”. Ese documento, verificado e intervenido por la Prefectura, se eleva a la Cancillería Argentina - Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur - quien otorga la autorización final

La segunda vía, es para quienes no cumplen con el decreto, no solicitan la autorización para la navegación entre el continente y el sector insular. En este caso, la Prefectura Naval Argentina, a través de un trabajo de monitoreo y registro de la dinámica del tráfico de buques, logra sentar jurisprudencia con relación a la conducta de dichos buques.

En el caso de registrarse el ingreso a puertos continentales argentinos de buques que operaron en las Islas Malvinas o sector próximo sin la autorización basada en el Decreto 256/2010, se procede a iniciar actuaciones sumariales y al cobro de una multa.

Como explica el Prefecto Mayor Carlos Villarreal, ex Jefe del Servicio de Tráfico Marítimo de la PNA: “Nosotros estamos monitoreando las Islas Malvinas mediante dispositivos tecnológicos. Ahí detectamos gran cantidad de barcos, generalmente pesqueros o de carga, que no solicitaron autorización. Eso para nosotros es una infracción, por lo que realizamos el acta de notificación. Si el buque pasa por la Zona Económica Exclusiva o Mar Territorial, lo notificamos bajo acta, y si entra a un puerto continental argentino, el trámite se simplifica, pues vamos al barco, nos constituimos, hacemos el acta, le mostramos la prueba, le hacemos un sumario y resulta en una multa. Si bien no es un monto significativo, es importante en la jurisprudencia reconociendo que ese barco fue a las Islas Malvinas Argentinas. Estos buques, muchas veces son de pasajeros, barcos de líneas importantes de registro británico como Bermuda o Bahamas, y sus capitanes firman en la declaración jurada: puerto Argentino en las Islas Malvinas, República Argentina. Es un reconocimiento implícito, evidencias que se van juntando para afianzar la política internacional”

Historia de la articulación con la Cancillería argentina y los resultados desde el decreto 256/2010

La creación del Servicio de Tráfico Marítimo el 5 de agosto de 1985, definió como objetivo político institucional el establecimiento de estaciones costeras fluviales y marítimas, el funcionamiento general y el servicio de comunicaciones para la seguridad de la navegación.

La Prefectura, como órgano superior de supervisión de estas estaciones, se propuso inicialmente, afianzar el vínculo con el Ministerio de Relaciones Exteriores por cuestiones directamente vinculadas a las funciones orgánicas: seguimiento de buques, organización del tráfico, cumplimiento de las obligaciones asumidas por la Argentina como Estado Ribereño, sistemas de notificación de buques.

Luego, la articulación se fue afianzando en el marco del rol protagónico que le asigna la Ley Federal de Pesca a la PNA en materia de control de las actividades pesqueras, a partir de la concreción de procedimientos ante la detección de buques extranjeros en actividades de pesca ilegal dentro de la ZEEA. Desde la entrada en vigor del Decreto 256/2010, el vínculo entre ambos organismos se estrechó aún más.

Desde 2010, en aplicación del decreto de referencia, se han otorgado 1123 permisos a buques argentinos y extranjeros; se detectaron 678 buques en infracción; se labraron 359 actas constatando faltas; se notificaron infracciones sobre 192 buques de diferentes banderas, de los cuales 61 buques eran reincidentes, habiéndose recaudado más de $ 2.5 millones de pesos en concepto de multas.

REFERENCIAS

OACI: Organización de Aviación Civil Internacional.

LRIT: Long-range identification and tracking.

NSCR: Sub-Committee on Navigation, Communications and Search and Rescue.

UIT: Unión Internacional de Telecomunicaciones.

ZEEA: Zona Económica Exclusiva Argentina.

STS: Ship to Ship operations.

PNA: Prefectura Naval Argentina.