MILLA 200

SISTEMA NACIONAL DE
ÁREAS MARINAS PROTEGIDAS



En esta nota abordamos el trabajo en conjunto de la Prefectura y la Administración de Parques Nacionales para la conservación de las Áreas Marinas Protegidas (AMP). Además, nos adentramos en el proyecto de ley para la creación de una nueva AMP, el Agujero Azul, y entrevistamos a Marcelo Acha, el coordinador del grupo de investigación que trabaja en esa zona.

En 2014 se creó el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas (SNAMP) a través de la Ley Nº 27.037, su objetivo es proteger y conservar espacios marinos representativos de hábitats y ecosistemas bajo un sistema de administración y gobernanza único e integrado.

Marcelo Acha, investigador del CONICET explica que las especies marinas, en sus ciclos de vida, van migrando para alimentarse, desovar y reproducirse. “No tenemos que ver a cada Área Marina Protegida como algo aislado, hay que pensarlo como un sistema conectado por el propio ambiente. Las especies marinas, a diferencia de las terrestres, se mueven por áreas enormes. Incluso las especies bentónicas tienen larvas planctónicas que se mueven con las corrientes. Entonces, lo que se ve en un sitio a lo mejor fue producido a cientos de kilómetros de allí”.

Estas áreas conservan la biodiversidad en las profundidades del Mar Argentino, la eco región más grande del país, que representa aproximadamente un tercio del territorio nacional, allí conviven especies amenazadas y se constituyen sitios de importancia para la cría y desove de peces con alto valor comercial.

La creación del SNAMP implica un importante salto cualitativo para el país en términos de conservación, aportando a la protección de la riqueza biológica oceánica y los recursos pesqueros. La ley que implementa este sistema fue el resultado de un proceso de búsqueda de consensos para una política de Estado que incluyó un amplio diálogo intersectorial y participativo. Actualmente, el 8,2% de los espacios marinos de Argentina se inscriben bajo la figura de Áreas Marinas Protegidas.

La Prefectura Naval Argentina (PNA) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible mantienen diferentes mecanismos de colaboración para fiscalizar las Áreas Marinas Protegidas. En ese marco, se han realizado talleres, reuniones, jornadas de capacitación y campañas de investigación en conjunto con la Administración de Parques Nacionales (APN), organismo designado como autoridad de aplicación del SNAMP, para trabajar en el Plan de gestión del Área Marina Namuncurá, y el Banco Burwood I y II.

La APN es el organismo encargado de diseñar, conducir y controlar la ejecución de las políticas necesarias para conservar y manejar los Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales, allí se incluyen las Áreas Marinas Protegidas. Para llevar adelante esta tarea, la APN firmó un convenio de cooperación con la Prefectura para coordinar los procesos de intercambio de información (movimientos de buques) y para capacitar al personal de la PNA. Este intercambio de información se lleva adelante, formalmente, desde Agosto del 2019.

Como resultado de esta cooperación entre ambas instituciones, y para controlar las AMP, la PNA ha desarrollado un tablero de supervisión y análisis del tráfico de buques en las AMP que permite realizar estudios de datos reiterados y de exploración.

Este producto, basado en sistemas electrónicos de seguimiento y monitoreo de buques, presenta resultados de los buques analizados (como puede ser el tipo y la bandera del mismo y su espacio temporal) produciendo, en tiempo real, un mapa de calor que genera una imagen inequívoca de las actividades de los buques que atraviesan o permanecen en las AMP.


El Agujero Azul, una nueva Área Marina Protegida

El 6 de julio pasado, la Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción al proyecto de ley que impulsa la creación del Área Marina Protegida Bentónica “Agujero Azul”, un área particular del Talud Continental localizada al este del golfo San Jorge, frente a las costas de Comodoro Rivadavia, entre Chubut y Santa Cruz.

Tal como lo indica el proyecto, la protección bentónica del área propuesta permitiría “La conservación de un sistema de cañones submarinos en el área del talud; el cuidado de especies bentónicas vulnerables, constructoras de complejas estructuras tridimensionales que generan espacios de refugio y condiciones para la reproducción y cría de otras especies; y la protección del único sector de plataforma (con profundidades menores a los 200 metros) más allá de las 200 millas marinas”

Marcelo Acha explica que conocemos poco sobre el Agujero Azul “Queda muy lejos, tiene profundidades de 2500 metros, lo que hace más trabajosa y costosa la investigación allí. El Agujero Azul está bajo la influencia de lo que llamamos el frente del talud continental, un sistema muy productivo biológicamente, muchas especies lo utilizan de manera diferente. En el marco de Pampa Azul, propusimos estudiar el frente del talud continental, un lugar enorme que empieza en Mar Del Plata hacia el Sur, da la vuelta por Malvinas y llega hasta Burdwood. Es enorme, está lejos, es profundo, y es costoso y difícil investigar allí. Entonces agarramos un espacio pequeño y concentramos allí nuestros esfuerzos para extrapolar luego, el conocimiento adquirido, a otras regiones del talud”.

El área se encuentra en la Plataforma Continental Argentina y posee una gran parte más allá de las 200 millas, conforme a la nueva demarcación establecida en la Ley N° 27.557. Posee una superficie aproximada de 148.000 km2 y es una región de alta productividad primaria. En dicha zona se alimentan varias especies de gran importancia económica (la merluza, la vieira patagónica, el abadejo y el calamar) y de muchas especies de aves (albatros y petreles) y mamíferos marinos, que también se nutren en el Agujero Azul en ciertas épocas del año.

Debido a su abundancia de recursos biológicos, el área registra una intensa actividad pesquera extranjera que se centra en la captura del calamar. El impacto de la pesca sobre la biodiversidad y las cadenas tróficas es en gran medida desconocido, por lo que es importante obtener información fidedigna para promover su manejo sustentable y establecer acciones de protección de las especies.

El Área Marina Protegida Bentónica Agujero Azul sería la primera Área Marina Protegida creada que posee una parte en la Plataforma Continental Argentina más allá de las 200 millas. Esta zona, asimismo, honraría el sector donde yacen los restos del Submarino ARA San Juan y su tripulación.

Acha destaca la particularidad de que el Agujero Azul se extiende más allá de las 200 millas, “Allí queda como un balconcito de la Plataforma Continental en alta mar, por eso es visitada por flota extranjera, ya que allí, legalmente pueden operar sobre la columna de agua. Eso le da un interés particular para ver cómo están las poblaciones en la zona. Por eso elegimos ese lugar, pero nuestro interés primitivo es entender el funcionamiento de todo el frente del talud”.

El área tiene tres características que la destacan por los intereses económicos y políticos que la atraviesan: el Agujero Azul es el único espacio de contacto entre aguas jurisdiccionales argentinas y alta mar con profundidades menores o iguales a 200 metros; su alta productividad; y su ubicación más allá de las 200 millas marinas. Estas particularidades constituyen una combinación importante para esta zona que lleva décadas de alta presión pesquera.