MILLA 200

PESCA EN AGUAS ARGENTINAS



Las sanciones por pescar indebidamente en nuestras aguas nacionales son establecidas por el Régimen Federal de Pesca. La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía es la autoridad de aplicación de dicha ley.

La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera dependiente de la mencionada Subsecretaría se encarga de intervenir, gestionar y fiscalizar las actividades de pesca comercial nacional en las embarcaciones, los muelles y las plantas de mantenimiento y procesamiento de productos pesqueros y sus derivados. Dicha Dirección Nacional también regula las artes y los métodos de pesca, las capturas máximas, los desembarques, el monitoreo satelital de los buques que enarbolan la bandera nacional, la certificación de captura legal y trazabilidad de las capturas, producciones y elaboraciones de recursos y productos pesqueros.

Adicionalmente, la Prefectura se encarga de coordinar actividades de control y fiscalización con esta Subsecretaría para prevenir y desalentar la pesca ilegal en el Mar Argentino por parte de las flotas nacionales. Por otro lado, con la Armada se coordina temporalmente el patrullaje del límite exterior de la ZEE, en prevención del ingreso ilegal de buques pesqueros extranjeros dentro de las 200 Millas.

De esta manera, el entendimiento con la Subsecretaría de Pesca se vuelve fundamental para registrar las presuntas infracciones e impartir las sanciones correspondientes.

En este escenario, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura promovió la modificación del Régimen de Infracciones y Sanciones de la Ley N° 24.922 y participa, junto a la Prefectura en la Mesa de Trabajo Interministerial integrada por el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto y el entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, encabezada por la Jefatura de Gabinete de Ministros, mediante la cual se articulan acciones entre las diversas agencias del Estado para profundizar los mecanismos de control y vigilancia sobre la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).

Pero la articulación de la Prefectura no es sólo con la Subsecretaría de Pesca, también se coordinan acciones con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), organismo encargado de asesorar al Estado en el uso racional de los recursos sostenibles para preservar el ecosistema marino. En este caso, personal de la PNA tripula los buques de investigación pesquera del INIDEP en aguas Argentinas.

Con ambos organismos existe una vinculación permanente a través de convenios de cooperación técnica y operativa. En el marco de dichos Convenios, las y los Inspectores Nacionales de Pesca de la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera son embarcados permanentemente en Unidades de Superficie de la Prefectura, para realizar tareas de patrullaje y control en la Zona Económica Exclusiva Argentina e informar si han detectado la comisión de presuntas infracciones a la normativa legal vigente.

Pero la articulación con autoridades de pesca no termina allí, también se trabaja con los organismos estatales provinciales encargados de dichas acciones, tanto en el frente marítimo como en el fluvial. La Prefectura se relaciona con estas autoridades, a través de convenios desde el inicio del control de los espacios marítimos argentinos, tareas que datan desde la recuperación democrática en 1983.

El trabajo del INIDEP es fundamental para proveer capacitación al personal de Prefectura que implementa las tareas de control. El Equipo de trabajo Interdisciplinario para el Control de los Espacios Marítimos y sus Recursos (EICEMAR) detectó la necesidad de conocer las especies sedentarias que habitan en la Plataforma Continental Argentina (PCA) y por fuera de ella, los tipos de buques que las tienen como objetivo de captura y las artes de pesca que estos barcos utilizan.

Para lograr ese objetivo, desde EICEMAR se hizo contacto con INIDEP que dictó un curso con el objetivo de conocer los tipos de buques (y sus métodos de pesca) haciendo foco en el cuidado de las especies bentónicas/sedentarias dentro de la PCA.

El Prefecto Mayor (Retirado en Servicio) Almada, coordinador de EICEMAR, en entrevista con el equipo periodístico de Anclaje, destacó la importancia de esta capacitación “empezamos a interpretar desde lo operativo, comenzamos a entender las conductas de la flota a partir de conocer el comportamiento de las especies. Entonces, a partir de ese conocimiento y lo que veíamos con el Sistema Guardacostas, en la distribución de las distintas flotas se representaba la migración del calamar, por ejemplo, en cualquiera de los stocks de calamar que existen en nuestro país. Además, nos permitió tener una mirada más sensible respecto de los recursos, a entender el mar desde un enfoque eco sistémico, donde lo que le pasa a una especie afecta al resto”.

Al consultarle al Prefecto Almada sobre cuál es la manera para detectar a un buque que está pescando de arrastre, explicó que “No hay manera de reconocer si el barco que está arrastrando una red lo hace a media agua o a fondo. Hay que subir a bordo y ver qué especies captura. Pero nosotros no podemos subir cuando está en Alta Mar. El INIDEP, entonces, nos capacitó sobre las formas de pescar de los buques, y fue posible interpretar qué tipo de rutas y movimientos pueden realizar. A partir de ahí, con la ayuda del Sistema Guardacostas, empezamos a ver posibles buques sospechosos o de interés a partir de los movimientos que los buques hacen al pescar, y generamos una base de datos de dichos barcos para identificarlos”.

El principal problema de Argentina para ejercer su derecho de soberanía más allá de la Milla 200, es la labor de los buques arrastreros, en su mayoría europeos que pescan arrastrando sus redes en el fondo del mar. Si bien este tipo de buque pesquero generalmente no tiene por objetivo a las especies sedentarias de la PCA, si su arrastre es de fondo puede producir pesca incidental de las mismas o bien afectar el hábitat que las contiene.

Por otro lado, es importante tener en cuenta qué es lo que arrastra el buque arrastrero (valga la redundancia), dónde lo hace, con qué periodicidad, y qué especies viven en la zona de acción de la embarcación. Existen áreas donde no hay especies sedentarias, es solo arena, entonces que arrastren allí no afectaría potencialmente a las especies sedentarias. En áreas sensibles se puede plantear algún tipo de veda, en algunas se podrá arrastrar temporalmente y con determinada frecuencia, y en otras, todo el año.

En ese marco, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, como autoridad de aplicación, se encarga de verificar los buques dentro de los distintos espacios marítimos nacionales y, acorde a la época del año, establece zonas de veda, tipos de buques y distancias, emite permisos previa aprobación del Consejo Federal Pesquero, entre otras cuestiones, y la Prefectura implementa un sistema de monitoreo satelital de control pesquero incorporado al Sistema Guardacostas. Por ende, ya sea en zonas de vedas o permitidas, hay un grupo de trabajo monitoreando las 24 horas, todos los días del año.

Muchas veces, cuando se menciona el problema de la pesca fuera de la ZEEA, se apunta a los barcos de bandera extranjera. Sin embargo, dentro de la ZEEA se puede afirmar que los buques nacionales están pescando en niveles sustentables y sostenibles, debido a que se respetan los ciclos biológicos y que todas las partes que integran la cadena productiva pesquera han logrado un equilibrio con el ambiente, aunque también se registran algunas infracciones al Régimen Federal pesquero por parte de buques nacionales.

En lo que refiere al cuidado y preservación de las especies ictícolas de los ríos, el trabajo realizado arroja como resultado numerosos procedimientos con captura de especies y redes utilizadas por los pescadores ilegales todos los años.