¿Qué es la Milla 200?



enrrique

Existe una Argentina que se ve, extensa y diversa, y otra oculta bajo el mar con una enorme abundancia. A simple vista observamos la superficie del océano, pero debajo, se desarrolla una dinámica compleja que contiene un potencial de riqueza conocido y uno más grande aún por descubrir. De allí proviene la oportunidad de construir conocimiento sobre el medio marítimo y la necesidad de cuidarlo.



Nuestro país posee un espacio marítimo que representa casi el doble del tamaño que su superficie terrestre. Es uno de los más extensos del mundo. A pesar de ello, hemos crecido de espaldas al mar.

Para darle la trascendencia que se merece, y de cara a cuidar los recursos que el mar contiene, es importante saber que podemos hacer y que no en él, debemos entender las particularidades del territorio marítimo y del derecho que lo asiste.

Toda tierra emergida está sometida a algún tipo de condición de soberanía: la ejerce un Estado o es reclamada por más de uno. No existe tierra firme por fuera de ese ejercicio soberano. En cambio, en el mar se da lo que se denomina Alta Mar (coloquialmente llamada “aguas internacionales”), donde no hay preeminencia de un Estado sobre otro, y la jurisdicción recae sólo sobre la bandera del buque que lo navega. Sin embargo, esto no significa que no haya regulación.

Entre los diversos tratados internacionales que regulan la actividad marítima, el principal de ellos es la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Este tratado, adoptado en 1982 y vigente desde 1994 (Argentina ratificó la Convención en 1995), reglamenta el derecho internacional en el mar, y permite a los Estados Nacionales establecer límites en su zona marítima con el objetivo de controlarla y cuidarla. En este marco, se pueden identificar 5 categorías: el Mar Territorial, la Zona Contigua, la Zona Económica Exclusiva, la Plataforma Continental y Alta Mar.


Básicamente, cuanto más lejos de la tierra más disminuyen los derechos de soberanía del Estado ribereño. La CONVEMAR establece que los Estados pueden definir la anchura de su Mar Territorial fijando un límite máximo de 12 millas náuticas (22,2 km.) desde la costa. En dicho territorio los Estados ejercen plena soberanía. La Zona Contigua se encuentra a continuación del Mar Territorial, abarca desde la milla 12 hasta la 24, allí el Estado ribereño sólo tiene derechos en materia aduanera, sanitaria, fiscal y migratoria.

Más allá de la Zona Contigua, se encuentra la Zona Económica Exclusiva (ZEE), hasta la milla 200 (370,4 km.). Allí, los Estados ejercen derechos de soberanía para los fines de exploración y explotación, conservación y administración de los recursos naturales.

La Milla 200 es una línea sobre el mar, invisible a simple vista pero real en su existencia, marca la divisoria entre Alta Mar y el territorio marítimo soberano. Es una frontera en el mar entre la Argentina y el resto de los países. De allí la importancia de cuidarla, atentos a lo que sucede en la superficie y debajo de ella.

Alta Mar es una zona abierta a todos los estados donde rige la libertad de navegación, de sobrevuelo, de tendido de cables y tuberías, de construcción de islas o instalaciones, de pesca e investigación científica, bajo regulación y responsabilidad de la bandera -del Estado- del buque que lo navega o bien propicia sus actividades o infraestructura. No obstante, la utilización que se haga de estas libertades debe tener fines pacíficos.

Bajo la superficie del océano y su columna de agua, también se dirimen asuntos de soberanía por parte de los Estados. La Plataforma Continental, comprende el lecho y subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá del Mar Territorial y a lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen continental o hasta las 200 millas marinas, si ese borde no llegara hasta dicha distancia. Allí, el Estado ribereño posee derechos de soberanía para la exploración y explotación de los recursos naturales vivos (especies sedentarias - aquellas que en el período de explotación están inmóviles en el fondo del mar, en su subsuelo o que sólo pueden moverse en contacto físico con éste) y no vivos del lecho y subsuelo. Estos derechos son exclusivos e independientes de su ocupación.



El Mar Argentino

La Argentina cuenta con un litoral marítimo continental mayor a 4.700 km. de longitud, sumado a los 11.325 km. de las costas de Malvinas, Antártida e Islas Australes. A partir de este litoral se miden las 200 millas de su Zona Económica Exclusiva (ZEE) y una enorme Plataforma Continental cuyo borde exterior fue recientemente demarcado.

Buque potero en las 200 Millas al atardecer.

Responsive image

Referencia: Prefectura Naval Argentina



A pesar de las fracturas institucionales que nuestro país sufrió a lo largo del siglo XX, dictaduras mediante, el Estado Nacional ha logrado sostener una política activa de resguardo de sus derechos en el mar, de investigación y conocimiento de sus ecosistemas, así como de cuidado de las personas y los recursos.

En 1991 se sancionó la Ley N° 23.968 que establece una primera demarcación por ley sobre los espacios marítimos argentinos, separa las aguas interiores y dispone la línea de base, a partir de la cual, se deben contar las 12 millas de Mar Territorial, las 24 millas de la Zona Contigua y las 200 millas de la Zona Económica Exclusiva y la Plataforma Continental.

La CONVEMAR permite a los Estados ejercer derechos soberanos en esa plataforma. La Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA) aclara que, jurídicamente, la Plataforma Continental comienza donde termina el lecho y el subsuelo del mar territorial, que en Argentina llega a las 12 millas marinas medidas desde las líneas de base. Todo Estado ribereño tiene reconocida, más allá de este punto, una Plataforma Continental hasta las 200 millas marinas medidas desde dicha base. Sin embargo, cuando la prolongación natural del territorio se extiende más allá de esa distancia, el Estado puede establecer el límite exterior de su plataforma continental en lo que técnicamente se denomina “borde exterior del margen continental”. En este espacio marítimo, el Estado ribereño ejerce derechos de soberanía para la exploración y explotación de sus recursos naturales: minerales, hidrocarburos y especies sedentarias (langostinos, mejillones, vieiras, etc.).

La COPLA fue creada en 1997 como el órgano estatal encargado de elaborar la presentación final del límite exterior de la Plataforma Continental Argentina. Es una comisión interministerial, presidida por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto e integrada por un miembro del Servicio de Hidrografía Naval y un miembro del Ministerio de Economía. Estos son asistidos por un Coordinador General. La COPLA trabaja con profesionales propios de distintas disciplinas: geodestas, hidrógrafos, geólogos, geofísicos, cartógrafos, oceanógrafos, expertos en sistemas de información geográfica, abogados y especialistas en derecho internacional. Colaboran además, numerosos organismos públicos y universidades.

La presentación del límite exterior de la plataforma continental argentina fue entregada a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC) el 21 de abril de 2009. Finalmente, el 11 de marzo de 2016, la CLPC adoptó por consenso (es decir sin votos en contra) las recomendaciones sobre la presentación argentina. En agosto de 2020, se sancionó la ley 27.557, modificatoria de la Ley 23.968 sobre Espacios Marítimos, incorporando la demarcación del límite de la PCA. Comprende, entre las 200 millas náuticas y el límite exterior, aproximadamente 1.700.000 km2. De esta manera, la PCA constituye una superficie de más de 6.500.000 km2, casi el doble que la superficie terrestre de Argentina. Así, se extienden los límites marinos en un 35% del lecho y subsuelo marino bajo soberanía nacional.

Responsive image


Referencia: COPLA



La reciente demarcación presenta un nuevo escenario para Argentina. Ahora, el Estado tiene más herramientas para el cuidado de los recursos naturales existentes en el lecho de la Plataforma Continental y, además, puede ejercer derechos de soberanía a los efectos de su exploración y explotación. Estos derechos son exclusivos, nadie podrá explorar o explotar la Plataforma Continental sin expreso consentimiento de Argentina.

De conformidad con la CONVEMAR, las aguas suprayacentes a la plataforma continental más allá de las 200 millas son consideradas Alta Mar. Por lo tanto, todos los Estados tienen libertad de navegación, pesca y sobrevuelo en el espacio aéreo situado sobre esas aguas. Dichas libertades deben ejercerse en las condiciones establecidas por la Convención y por otras normas del derecho internacional, y teniendo debidamente en consideración los intereses de otros Estados. Es decir, aun cuando exista libertad para su uso y explotación, quedan sujetas a determinadas situaciones en las que otros Estados tienen derecho a intervenir.

Respecto a la libre navegación y al principio internacional de jurisdicción exclusiva del Estado de abanderamientos sobre sus buques en Alta Mar, cualquier Estado tiene derecho a intervenir sobre ella y los buques en casos de piratería, transporte de esclavos, buques sin nacionalidad (apátridas) y barcos realizando transmisiones no autorizadas.

Buque GC-27 Prefecto Fique patrullando las 200 Millas durante el día.

Responsive image

Referencia: Prefectura Naval Argentina



En relación con la libertad de pesca, recordemos que la misma no es absoluta sino, en términos generales, condicionada al respeto de las otras disposiciones de la CONVEMAR relativas a la conservación y administración de los recursos vivos de Alta Mar.